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Los expertos piden integrar la tecnología UV-C en el diseño y rehabilitación de edificios para aumentar su ocupación y actividad

mejora de los planes de edificación implementando luz uv-c

El estudio realizado por la Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (ANFALUM) y la organización LightingEurope señala que utilizar luz de tecnología UV-C en espacios interiores desactiva virus y bacterias y debe ser un elemento básico en el diseño de edificios y en su rehabilitación para evitar los efectos negativos de cualquier posible pandemia presente o futura.

El aire de poca calidad es un problema en las viviendas españolas que exige integrar la luz UV en la edificación.

Las investigaciones realizadas por ANFALUM y Lighting Europe en la aplicación de la luz UV-C consolidan esta tecnología como el mejor método de desinfección de espacios cerrados por ser capaz de eliminar microorganismos con una eficacia del 99,9%, incluidos los responsables del SARS-CoV-2, la tuberculosis, la gripe o el resfriado común, garantizando la calidad del aire más allá de la ventilación

Y es que los edificios que aplican sistemas de desinfección UV-C han aumentado los índices de ocupación y reducido el periodo de inactividad provocada por los protocolos de desinfección, como en el caso de oficinas, centros médicos o colegios. Una inversión por tanto fácil de rentabilizar al proteger la actividad económica en los edificios de cualquier crisis sanitaria.

El aire de mala calidad se mide más allá del CO2

Las conclusiones de ambas asociaciones de iluminación profesional coinciden con la publicación de un estudio pionero del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), que ha observado las tasas de concentración del CO2  en el interior de los inmuebles en España. Las conclusiones: el 58% de las estancias principales superan el umbral máximo de 900 ppm (partes por millón) de CO2.

Sin embargo, este estudio solo se basa en la concentración del dióxido de carbono y por tanto indica cuán renovado está el aire y no que se hayan eliminado los patógenos más perjudiciales para la salud, como los presentes en aerosoles.

De hecho, un medidor de CO2 puede seguir indicando presencia de dióxido de carbono aunque se haya utilizado un aparato de desinfección UV-C, ya que la luz ultravioleta no se centra en renovar el aire por otro con menor cantidad de este gas, sino en la desinfección efectiva de todos los microorganismos que se encuentran en él.

¿Por qué se debe aplicar tecnología UV-C en el diseño y rehabilitación de edificios?

El método más efectivo para desinfectar realmente el aire interior es la luz UV-C integrada en un método de ventilación o climatización. Esta tecnología ofrece resultados de un 99,9% de esterilización del aire en presencia de personas, como es el caso en oficinas, salas de espera, clínicas y otros espacios cerrados.

La luz LED de tecnología UV-C tiene dos parámetros importantes para desinfectar una superficie: distancias y tiempos. Un solo LED UV-C de aproximadamente 2,5W puede esterilizar la totalidad de los gérmenes en una superficie de 6cm y, a mayor superficie, el tiempo requerido para alcanzar esa tasa de esterilización también aumentará.

Despreocúpate integrando la tecnología UV-C en los proyectos de edificación y rehabilitación de hogares para mejorar la contaminación.

Por eso, una herramienta clave según la Organización Mundial de la Salud (OMS) para revertir la concentración de dióxido de carbono y, sobre todo, del resto de microorganismos en suspensión en el aire es la llamada ventilación equivalente o cambio de aire equivalente por hora (eqACH).

¿Qué es la ventilación equivalente y cómo utiliza la radiación ultravioleta?

Se trata de un tipo de ventilación centrada en reducir la contaminación y los virus utilizando una tecnología distinta de la simple purificación del aire. Así, se crea eqACH cuando se emplean alternativas como la radiación ultravioleta tipo C para inactivar los microorganismos de una estancia.

La luz UV-C penetra en la pared celular de todo tipo de virus, bacterias, hongos y microorganismos, dañando su ADN y ARN al inactivar sus funciones vitales y con ellas su capacidad infecciosa.

Ejemplo del efecto de la tecnología UV-C sobre el ADN de los microorganismos que provocan aire de poca calidad.

Si bien esta radiación ya ha sido ampliamente utilizada para desinfectar superficies u objetos, su aplicación en ventilación es más novedosa e implica utilizar luminarias con función UV-C. Por ejemplo, instalando lámparas en paredes y techos para que proyecten un estrecho haz de luz ultravioleta por encima de las cabezas y que el aire en circulación vaya pasando por sus rayos y desinfectándose.

¿Cuáles son los mejores aparatos de tecnología UV-C para desinfección?

El mejor método para desinfectar el aire interior en presencia de personas y sin importar el tamaño de la estancia es un equipo de purificación con luz ultravioleta, que desinfecta el aire mientras atraviesa los conductos de ventilación, abarcando más metros cúbicos de aire en menos tiempo y sin riesgos.

Es el caso de los aparatos UVAir-216 para espacios pequeños o el UVAir-300 para grandes superficies que fabrica Goldensea UV para una eficiente desinfección UV del aire de poca calidad. Gracias a estos aparatos que suministra Pebblex se pueden reducir los efectos nocivos de la contaminación y los microorganismos en suspensión en cualquier espacio.  

Equipo UVAir-216 para lograr revertir el aire de poca calidad con desinfección UV.

Además, la tecnología ultravioleta también supera a la ventilación convencional cuando de sostenibilidad se trata, ya que varios estudios señalan que al integrar radiación tipo UV-C los equipos de calefacción, ventilación y aire acondicionado reducen a la mitad su consumo de energía.

Aprovecha las ayudas europeas para mejorar la calidad del aire

El estudio de ANFALUM y Lighting Europe destaca la calidad del aire interior como un elemento diferenciador en la construcción de nuevos edificios y también a la hora de rehabilitar inmuebles. Además, está bonificada su instalación gracias a las ayudas europeas que buscan mejorar las condiciones de salubridad en los países miembro.

Ventilar las casas no es suficiente, hay que aplicar la tecnología UV-C en la edificación.

Dado que los factores que influyen en un aire de poca calidad son el tamaño del inmueble, el tipo de aislamiento y de ventanas o el año de construcción, el estudio aconseja utilizar sistemas de ventilación eficientes como los UV-C y detectores de desinfección en el interior de los hogares, sobre todo en estancias como el dormitorio y el salón.